Evaluaciones

La evaluación del residente forma parte del proceso formativo que tiene como fin conceder la especialidad correspondiente. Este proceso no tiene como objeto aprobar o suspender a los residentes, sino evaluar qué es lo que aprendido y valorar si se ajusta a lo que se espera de él. Para ello se establecen unos criterios o competencias que los residentes deben conseguir en cada rotación y se valora, objetivamente, la consecución de los mismos.

Se realiza de dos formas. Una, de manera individual, al finalizar cada uno de los rotatorios. La segunda se realiza con carácter anual y es la que capacita para continuar con la residencia y, al final de los cuatro años, concluye que el residente ha alcanzado los objetivos para la obtención del título de Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

Hablaremos en detalle de las dos.

Evaluación de la rotaciones

A la conclusión de cada uno de los rotatorios, el colaborador docente o tutor responsable de dicha rotación, completará una ficha de la misma. El residente es el responsable de que la ficha llegue a su tutor para que éste la suba a Portal Eir y quede así grabada. Posteriormente, la ficha debe ser enviada a la Unidad Docente, ya que, actualmente, aún hay un requerimiento legal para que se archiven en papel.

Dentro de la evaluación se van a medir diferentes aspectos de la rotación que se pueden dividir en dos grandes grupos:

  1. Un primer grupo que evalúa los conocimientos teóricos y habilidades adquiridas por parte del residente. También se incluye la capacidad en el enfoque diagnóstico, cómo toma decisiones y cómo usa los recursos disponibles.
  2. Un segundo grupo de ítems, valoran las actitudes durante el rotatorio que incluyen la motivación , la dedicación y la iniciativa durante el mismo. También se considera la puntualidad en su asistencia. Por último se evalúa las relaciones que establece tanto con otros miembros del equipo como con el paciente y sus familiares.

Cada uno de esos indicadores se puntúa de 0 a 3. El primer grupo tiene un mayor peso sobre la nota del rotatorio (70%) en comparación al segundo (30%). Para aprobarlo es preciso al menos conseguir un 1 de media y si consigue una puntuación mayor al 2.5, se debe acompañar de un informe acreditativo del docente que explique claramente los motivos para esa puntuación.

Además, el programa de la especialidad establece unas entrevistas periódicas entre el Tutor y el Residente con el objeto de monitorizar el cumplimiento de los objetivos docentes. Se sugiere que se celebren un mínimo de cuatro reuniones anuales. En ellas se identificarán objetivos educativos específicos, se detectarán las necesidades respecto a esos objetivos y se planificará su aprendizaje.

Evaluación anual

El Comité de Evaluación se reúne con carácter anual en la Unidad Docente. Lo integran la Jefa de Estudios de nuestra Unidad Docente, el Coordinador de Zona, el Tutor Hospitalario y los Tutores Coordinadores de cada centro de salud. En él, se analizan de manera individual las evaluaciones recibidas de cada residente y se tienen además en cuenta otros aspectos que describimos a continuación.

  1. Evaluación de actividades complementarias: dentro de ellas se incluyen las sesiones impartidas, horas como discente o docente, ponencias y comunicaciones a congresos y las publicaciones realizadas. También se tienen en cuenta la participación en proyectos de investigación y la realización de la tesis doctoral entre otros.
  2. Libro del residente: se evalúa este documento que refleja las actividades realizadas por el residente a lo largo del año.
  3. Comité evaluación: podrá añadir o quitar desde +0.5 a -0.5 puntos en función de varios criterios. Así se considerarán cómo se hayan realizado las sesiones obligatorias, la ausencia injustificada a cursos y la valoración del proyecto de investigación.

De este proceso se obtiene la calificación del residente que puede ser positiva o negativa. En el primer caso, según la puntuación, obtendrá el grado de excelente, destacado o suficiente. La evaluación negativa puede ocurrir por diferentes motivos y se subdivide en recuperable (estableciendo un plan para llevarlo a cabo) , no recuperable (que conllevaría la extinción del contrato) o por suspensión del contrato por un tiempo superior al 25% del año en cuestión. Este último caso hace referencia a los procesos de incapacidad laboral o permiso maternal, por ejemplo, y en el que se realizaría una prórroga del contrato para completar el período formativo.

Feedback

Un proceso evaluativo no estará completo si no incluye una evaluación de todas las partes. Así el residente, utilizando el cuestionario incluido en las guías del residente, podrá evaluar tanto al servicio como al colaborador docente de cada rotatorio a la finalización del mismo. Con ello se intenta detectar aquellas deficiencias que pudieran estar ocurriendo y que pudieran afectar al proceso formativo.

Por tanto, todos estamos involucrados en la mejora continua del proceso formativo.

 

José Mª Morón Franco

Coordinador Docente Zona Aljarafe

Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Sevilla

 

 

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