Dormir o no dormir, esa es la cuestión

La situación que origina la entrada de hoy puede ocurrirnos a cualquiera de nosotros. Ocurrió hace menos de un mes y un artículo en el último número del BMJ   sobre como optimizar el sueño en relación a los turnos de noche nos arroja algo de luz en este tema. Tras una guardia de 24 horas, nuestro compañero regresó a casa para continuar con cierta actividad el resto del día. Lo habitual es que realice tareas que impliquen poco esfuerzo mental, aunque aquel día decidió ir a Sevilla a recoger una documentación.

La distancia hasta la capital andaluza desde su domicilio es apenas de 20 minutos en coche. Tras recoger la documentación se dirigía de vuelta a su casa, y en uno de los semáforos de la ciudad se para ante un semáforo en rojo. Poco después, éste cambia al ámbar y comienza a moverse de nuevo, sin reparar que unos 10m  más adelante había otro semáforo que aún seguía en rojo. A su derecha, otro vehículo comenzaba también a moverse en una calle perpendicular; su semáforo estaba en verde. Al llegar al cruce los dos vehículos se produce un accidente. Afortunadamente tan sólo afectó a la chapa de los mismos sin producir daños físicos.

En 2016, Görand Keclund publicó un artículo, basado en 38 meta-análisis y 24 revisiones sistemáticas, sobre los efectos en la salud de la turnicidad y la falta de sueño. Entre las consecuencias destaca un aumento del riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 (95% intervalo de confianza 1.06 a 1.19), además de una mayor predisposición al sobrepeso y la obesidad. Así mismo, se evidenció un aumento del riesgo relativo (entre 1.21 y 1.36) de los accidentes en el lugar de trabajo.

En cuanto a la enfermedad cardiovascular, se apreció un aumento del riesgo relativo de infarto de miocardio (95% de intervalo de confianza 1.15 a 1.31) y de ictus (95% de intervalo de confianza 1.01 a 1.09). Incluso se evidenció un riesgo aún mayor en aquellos que hacían turno de noche.

Un año más tarde, McClelland et al publicaron una encuesta a residentes de anestesia en el Reino Unido. Se realizó a 2170  residentes de Gales durante el año 2016. En ella, el 84% de los encuestados manifestó estar demasiado cansado para conducir de vuelta a casa tras un turno de noche. Además un 57% de ellos reconoció haber estado a punto o haber sufrido un accidente de circulación en el camino a sus domicilios. Lo preocupante venía cuando reconocían que se quedaban dormidos al volante o daban pequeñas cabezadas. De manera recurrente mencionaban que a menudo les despertaban las bandas sonoras en los laterales de la carretera.

El artículo mencionado en la cabecera de esta entrada nos da algunas pistas sobre lo que podemos hacer para minimizar el impacto de la falta de sueño en nuestro trabajo. En el enlace a continuación podéis verlo de manera gráfica y lo divide en cuatro grupos:

  1. Antes del inicio del turno: el objetivo es minimizar la “deuda” de sueño. Así recomienda dormir el mismo día hasta despertarse sin usar alarma. Evitar el café de la mañana y dormir una siesta de unos 90 minutos entre las 2 y las 6 de la tarde.
  2. Durante el turno: el objetivo es mejorar el rendimiento. Recomiendan permanecer activo, hacer una siesta de unos 10-20 minutos sobre todo al inicio del turno.  Basándose en que el tiempo que tarda en hacer efecto la cafeína son unos 20-45 minutos, tomarse alguna bebida antes de esa pequeña siesta que recomiendan. Comer algo de manera ligera durante el turno. Incorporar controles adicionales en tareas importantes.
  3. Final del turno: evitar cafeína y nicotina. Evitar exposición a la luz (usar gafas de sol) y considerar usar el transporte público.
  4. Recomponerse tras turno de noche: El objetivo es restablecer el ritmo habitual de sueño. Dormir entre 90-180 minutos justo al acabar el turno y a continuación salir a realizar alguna actividad exterior. No dormir durante el resto del día e intentar irse a dormir a la hora habitual.

Para aquellos que continúan la noche siguiente con otro turno la recomendación que ellos dan es irse a dormir inmediatamente, evitando la luz, pantallas y el alcohol. Dormir en una habitación silenciosa y a oscuras.

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Fotografía de Maria Freyenbacher en Unsplash

 

Además, también hay que tener en cuenta el número de horas trabajadas. Así, en un interesante “cara a cara” publicado en el BMJ en el 2017, un cirujano americano y un especialista en sueño británico dan su punto de vista sobre si es conveniente o no que los médicos trabajen 24h. Desde el punto de vista del cirujano, Steven Stain, no hay razones por las que no se pueda hacer. De hecho, respalda su opinión con un estudio realizado por el Colegio Americano de Cirujanos en el que no se demostró aumento de la mortalidad en pacientes cuidados por residentes que trabajaban 24h frente a otros que lo hacían durante 16h.

Por contra, Michael Farquhar, especialista en sueño establece un límite en las 16h, a partir de las cuales, comenzamos a estar mas cansados, doloridos, nauseosos, menos concentrados, más olvidadizos y nos distraemos más fácilmente. Según él, estamos más irritables, nos resulta más difícil lidiar con la presión, somos menos productivos y somos menos capaces de analizar el riesgo y situaciones complejas. Lo llega a asociar con el límite permitido de alcoholemia.

En nuestro medio, hacíamos en una entrada anterior un repaso a la normativa vigente sobre los salientes, comentando que aún quedaban algunos flecos por implementar. En el artículo 51 de la Ley 55/2003, establece que el período máximo de trabajo debe ser de 12 horas, aunque con carácter excepcional se podrían extender a las 24 horas para determinadas unidades o servicios. Así, las jornadas de 12 horas están más cercanas al límite de 16 horas  que se establece en el párrafo anterior.

¿Deberíamos abrir un debate sobre el número máximo de horas a trabajar al día y los descansos? ¿Preferiríais trabajar un máximo de 12 horas al día pero un mayor número de días? ¿Deberíamos continuar con las 24 horas y así acumularlas en menos días? ¿Qué medidas tomáis tras una guardia? ¿Habéis sufrido algún accidente tras una guardia?  Tras ver los riesgos asociados al trabajo nocturno ¿debería estar retribuido el horario nocturno de manera diferente respecto al diurno?

Pasad un buen fin de semana.

 

José Mª Morón Franco

Coordinador Docente Zona Aljarafe

Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Sevilla.

Fotografía de  Hutomo Abrianto en Unsplash

 

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