¿Quién debe hacer un certificado médico?

La semana pasada leía dos tweets que hablaban sobre un tema similar y que me han hecho reflexionar sobre la situación de los certificados médicos en España. Por un lado, @glucotoxicidad traía a colación un estudio en el que hablaba sobre diabetes y conducción. Realizado en Arabia Saudí, los resultados del mismo mostraron que sólo una cuarta parte de los diabéticos habían discutido estos temas con el profesional de la salud que les atendía.

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En el otro, @mlalanda, a raíz de una trágica situación ocurrida recientemente, reflexionaba sobre la idoneidad de que los certificados médicos fueran realizados por los Médicos de Familia en lugar de los centros de reconocimiento. No conozco personalmente a @mlalanda pero creo que los dos hemos tenido un pasado en el Reino Unido y puedo entender por donde iba su tweet.

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Además de las labores habituales de cualquier médico de familia, en el Reino Unido tiene un peso significativo la cumplimentación de informes de pacientes que pertenecen al centro de salud. Así, de forma rutinaria, se rellenan informes sobre seguros de viajes, créditos e hipotecas que los pacientes solicitan, formularios de pacientes que están de baja, etc. Uno de los impresos que en ocasiones recibía, provenía de la Driver & Vehicle Licensing  Agency (DVLA) que se encarga del registro y licencia de los vehículos y conductores en el Reino Unido.

Entre sus responsabilidades se encuentra el control de los conductores y el supervisar las distintas situaciones médicas que pudieran afectar a la conducción. Para ello ha elaborado una guía para los profesionales de la salud donde se ofrecen recomendaciones sobre diferentes patologías y la actitud a tomar.

Como podéis ver en este enlace, es responsabilidad del conductor comunicar cualquier condición que pueda afectar a la conducción. Si no la ponen en conocimiento de esta agencia, pueden ser multados hasta con 1000£ y ser procesados por ello. Tras comunicar una determinada patología, el paciente puede ser citado por la DVLA o este organismo se pone en contacto con el Médico de Familia para recabar más información. Una parte importante de todo esto era que, cuando a un paciente se le diagnosticaba alguna patología que pudiera ser objeto de declaración a la DVLA, en el centro de salud, desde enfermería o desde medicina de familia, se le recordaba la obligación de ponerlo en conocimiento de la agencia y se registraba en la historia.

En ocasiones, la DVLA, posteriormente a la declaración, solicitaba más información sobre una determinada situación al Médico de Familia, la cual se facilitaba tras consultar la historia del paciente.

Esto nos lleva a la situación que tenemos en nuestro país. Existe una legislación que regula el campo de los certificados médicos para la obtención del permiso de conducción. En el artículo 7 del Real Decreto 818/2009 se establece que para la obtención del permiso de conducción se deben reunir una serie de aptitudes psicofísicas. Las circunstancias modificadoras se establecen en el anexo IV del documento. En los años 2015 y 2018  se realizaron una serie de modificaciones al reglamento y que se recogen en el Real Decreto 1055/2015 y en la Orden PRA/375/2018.

Podemos discutir sobre la claridad en la que se comentan las diferentes patologías en los dos países y sobre cuál es más fácil de interpretar,  pero la gran diferencia estriba en que en el Reino Unido confían en el Médico de Familia para contrastar la información y en España se recurre a los Centros de Reconocimiento para llevar a cabo los certificados médicos. Llama la atención que en estos últimos no se tiene acceso a la historia clínica del conductor, por lo que la información que éste aporte no puede ser debidamente contrastada.

Una diferencia interesante entre ambas legislaciones está en que la británica establece que el paciente debe comunicar si tiene una patología susceptible de afectar la conducción y por tanto se revisaría su licencia de conducción. Por el contrario, en la española, dicha comunicación se realizaría en el momento de obtener el permiso o a la hora de renovarlo. Es decir, ¿qué ocurriría si hubiera renovado mi permiso hace un año por 10 años y tras 2 años de haberlo hecho me diagnostican una diabetes que precisa insulinización, presentando durante un tiempo hipoglucemias?

¿Os parece que habría que revisar el marco regulatorio de los certificados médicos y la forma de obtenerlos? ¿Habría que mejorar los procedimientos de seguimiento en aquellas personas a las que se les diagnostican determinadas patologías y así mejorar la seguridad en nuestras carreteras?

Pasad un buen fin de semana.

José Mª Morón Franco

Coordinador Docente Zona Aljarafe

Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria de Sevilla.

Fotografía de Seth Doyle en Unsplash

 

 

 

 

 

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